domingo, 9 de diciembre de 2012

DEFENDIENDO LO PÚBLICO.


No se como empezar este “extraordinario” post, a pesar de que mis lesiones neuronales son tanto irreversibles como degenerativas. El caso que es que asisto atónito en los últimos meses a manifestaciones de nuestros “queridos empleados públicos” contra los “recortes” (bueno algún malvado podría decir que lo que están es en contra de que les hagan trabajar más), para que las Administraciones Públicas funcionen bien (ja,ja,ja que me da la risa) frente a las privatizaciones. Mi modesto conocimiento de la Administración se basa en el simple hecho de haber trabajado  en los dos últimos decenios en Educación y Sanidad.

En el caso de la Educación, tuve el “inmenso honor” de prestar servicios durante poco más de un año en una Facultad de Valencia, cuyo nombre no viene ahora al caso. En fin en aquella época aún era más imberbe, ignorante e ingenuo que en la actualidad (sí, sí, aunque parezca increíble).Bueno pues como iba diciendo, mi primer trabajo como funcionario público fue en la Universidad, e independientemente de que conociera a algún querido y entrañable amigo, produjo en mí una sensación parecida a la que sintieron los indígenas de America ante la  llegada de los primeros conquistadores españoles.

Para alguien, como yo, que hasta entonces había tenido unos trabajos mucho más duros, tanto en condiciones con horas y en salario, ver a aquellos “sacrificados funcionarios”, llegar a la hora que quería e inmediatamente tomarse el primer café de la mañana, después a mitad de jornada pegarse otro buen rato para almorzar (en el que aprovechaban, especialmente ellas, para hacer otras cosas), y acabar la jornada muchísimo antes de las tres (hora “oficial” de salida), produjo en mí un auténtico shock emocional, vamos que “flipé” como dicen los jóvenes. Llegado este punto me permito comentar la circunstancia de que en estos días de puente (Constitución y Purísima), la Universidad de Valencia cierra (literalmente) no sólo sus aulas sino también sus oficinas, vamos que se van el día 6 de diciembre y no vuelven al “trabajo” hasta el 10,¡CON UN PAR!,¡ASÍ SE LEVANTA ESPAÑA, COÑO!.¡Ah! se me olvidaba una de las tantas circunstancias curiosas de esa época, bueno y también de esta, es que cuando los funcionarios de la Universidad hacen huelga no les hacen el correspondiente descuento en sus nóminas, da lo mismo que sean profesores que PAS (administrativos, etc), ya se sabe las bonanzas de la “autonomía universitaria”, no es de extrañar que tras la “brillante” gestión económica de todos estos años, es posible que en los próximos meses no tengan ni para pagar las nóminas de sus trabajadores, pero estoy seguro que “Papa” Generalitat acudirá en su auxilio con el dinero de todos.

Y que no decir de la Sanidad, sector especialmente conocido por mí pues es donde sigo trabajando a día de hoy. Se me pone la piel de gallina viendo como el personal de Hospitales y ambulatorios salen a la calle a defender nuestro “Sistema sanitario” contra la privatización, cuando, en algo más del 70% de enfermeras y médicos compatibilizan su trabajo entre la Sanidad Pública y la Privada, en fin que critican la “supuesta” privatización trabajando en el sector privado, es decir que son de una coherencia incuestionable. Pero seamos justos no sólo son estos dos estamentos los que digamos tienen estas “particularidades”, también se podría hablar de aquellos jefes de celadores que dedican su jornada laboral no a organizar a sus subordinados, sino a otras interesantes actividades como la venta de bisutería. Y qué no decir del personal administrativo, que en bastantes casos, no sabe ni teclear un ordenador y pasa dificultades para realizar una tarea tan complicada como es la de meter papeles en un sobre. También se podría hablar de las auxiliares de enfermería, gran parte de ellos con problemas de psicológicos derivados de sus nulas ganas trabajar (bueno esto es común a todos los grupos, es decir los “problemas psicológicos y las nulas ganas de trabajar”).

Pero aún así tengo que decir que me emociona verlos en pie de guerra quejándose de los  “recortes”, algún observador, malvado por supuesto, diría que son iguales de vagos con recortes que sin recortes, y que les importan un bledo los pacientes (sí esas excepcionales personas, que en gran parte, han disminuido el gasto en medicamentos desde que se ha instaurado el copago).

También, y dentro del sector sanitario, me gustaría hablar de cierto misterio más enigmático que el de la Santísima Trinidad, como es el asunto de las bajas del personal , antes curiosamente, había bastantes “compañeros y compañeras” que se ponían enfermos un viernes recuperándose el lunes, con lo cual no venían a trabajar desde el jueves. También había otros “compañeros y compañeras”, como el sorteo de la Navidad, que cada año estaban varias semanas de baja. Pues bien desde que entró en vigor la nueva normativa en materia de bajas, por la cual  sólo se percibe el 100% de la mensualidad en caso de accidente de trabajo,  estas han disminuido. Pero el ingenio de esto “sacrificados trabajadores y trabajadoras públicos y públicas” es enorme, y se viene observando últimamente y de forma “misteriosa” (aquí todo es “misterioso”), como trabajadores y trabajadoras que se “han dado un golpe” empiezan a tener dolor pasados varias semanas, por cierto siempre coincidiendo con alguna festividad.

Algún facha impresentable que leyera estas líneas diría que son todos una gentuza impresentable, que tienen un morro que se lo pisan, que su gran sueño es vivir sin trabajar, que antes no había recortes y estaba igual de desorganizado todo, que todo esto de la defensa de la Sanidad Pública no es más que un cuento chino. Es posible que también dijera que estaba harto de pagar con sus impuestos a tantos matasanos, pincha culos amargados, chupatintas inútiles,  que atienden a gentuza de su misma calaña que se cree que sólo tiene derechos y no obligaciones. Pero todo esto por supuesto sólo lo diría un facha impresentable, yo nunca, claro, je,je.


7 comentarios:

Anónimo dijo...

La envidia te corroe.Si tan buena vida se dan los funcionarios públicos ¿Por qué no lo eres tu? ¿A qué te dedicas, majo?

Candela dijo...

¿Qué? ¿Haciendo amigos..? jajaja!!

A mí jamás se me ocurriría pensar semejante barbaridad, faltaría más, pero el día que me pegue una ñora trabajando (mi sillón está para el desguace), lo que haré será pegarle una patada en los tales al primer jefecillo que me encuentre por un pasillo.

Pues eso, que verdad todo lo que cuentas incluidos los cuadros de ansiedad crónicos de determinados y honestos trabajadores. Yo lo tengo fácil, antes de ir a la Huelga con estos sindicatos me corto un dedo.

EL FRANCOTIRADOR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EL FRANCOTIRADOR dijo...

ANONIMO:

Gracias por el interés,me hallo recuperándome de mis dolencias en un balneario.Los galenos me han dicho que pierda toda esperanza de recuperación.

EL FRANCOTIRADOR dijo...

CANDELA:

Por favor ¡Dios me libre! de tener amigos así. En el fondo mi enorme cariño y admiración es lo que me impulsa a dedicarles estos "amables epítetos".

Al Neri dijo...

Sinceramente, Francotirador, considero que su análisis solo puede valorarse como una experiencia suya muy subjetiva que no tiene por qué reflejar lo que es la Administración en su conjunto. Jetas hay en todas partes, solo que en la Administración, por sus características, es más fácil serlo impunemente, pero creo que su post es injusto con el colectivo de empleados públicos.

Por otra parte no entiendo dónde ve la incoherencia entre compatibilizar con el sector privado y defender la sanidad pública. Si ese campatibilización no redunda en perjuicio de su trabajo en lo público (que este es otro tema), yo no veo incoherencia.

EL FRANCOTIRADOR dijo...

AL NERI:

Por supuesto, que mi opinión es subjetiva (para eso es la mía), aunque este basada en la experiencia acumulada durante veinte años.Es posible,y me alegraría que lo que he vivido durante todo este tiempo no sea más que la excepcion a la regla.

Y sobre compatibilizar la actividad pública y privada, no pongo el menor pero, lo que resulta incongruente, es que ataques por la mañana el lugar en el que trabajas por la tarde.Y sólo una pequeña observación final,le puedo asegurar señor Neri, como ya he comentado antes en este blog, que también he conocido durante estos años a extraordinarios compañeros tanto profesional como humanamente,intento estar a la altura de ellos, pero se que no lo consigo.