viernes, 3 de abril de 2015

LA DESPEDIDA




Querido S:


         Os pido disculpas Sire, porque esta será la última vez que os moleste, si os he importunado durante este tiempo ha sido porque este blog existía, pero desgraciada o afortunadamente (hay opiniones para todo), esta va a ser la última entrada que escriba.

          Hace unos días decía aquí mismo que ya no me quedaban lágrimas, pero, como siempre, estaba equivocado. Me han vaciado el alma y el corazón, y no se el tiempo que tardaré en volver no a llenarlos sino a que mínimamente tengan algo. Me voy a permitir corregir al Maestro Umbral, los desengaños amorosos son peor que los literarios, estoy seguro que el Maestro estaría de acuerdo conmigo, pero tal vez él simplemente quiso decir lo que pensaba pero de otra manera.

         Estoy llorando las lágrimas del corazón y las del alma que son las peores, tal vez por eso escribo este post a altas horas de la madrugada y con la herida aún caliente.

         Echare de menos su sonrisa blanca, su voz dulce, su mirada escrutadora, pero a la vez pérdida, buscando algo más en los atardeceres y las noches, que siempre se me escapó a mí. He perdido ese sueño que te despiertas sonriendo. El caso es que esto se acabo, y con ello este blog. Ya no puedo escribir más porque mi triste y desolado corazón la querrá siempre.

         Aquí yace el cuerpo sin vida, inerte, apagado, del francotirador, lucho hasta más allá del final, pero las heridas de los numerosos combates en los que luchó han precipitado su fin, pero aún así, antes exhalar su último suspiro, protegió con su propia vida a su amada. Y en este último momento con los ojos vidriosos de tristeza y dolor su último pensamiento sigue siendo para ella. Por fin oigo llegar al barquero,  ya era hora, espero que en este último viaje sea generoso conmigo.


         Os reitero mis disculpas y también os doy las gracias por vuestra infinita paciencia conmigo. Adiós.

 
 

                   Saludos E.

        

 

 

 

lunes, 16 de marzo de 2015

CRONICAS DEL DESAMOR.



Querido S:

             Como sabe Vuecencia, alguien dijo que sólo se puede escribir de aquello que se conoce o se siente,  si además se siente y se conoce a la vez entonces es cuando, supuestamente, se puede escribir aún mejor.  Desgraciadamente aunque soy un auténtico erudito en cuestiones de  desamor, ni siquiera sería capaz de hilvanar un texto medianamente coherente en esta materia.

          Por ello, uno recurre a los amigos o a quienes admira. A los amigos  no quiero molestarlos con mis cuitas, por ello prefiero hablaros de alguien a quien a pesar del tiempo transcurrido desde su muerte y mis profundas discrepancias en política con él, sigo admirando. No es otro que el gran Pepe Rubianes, junto con Albert Boadella las personas con más talento a la hora de montar un buen contubernio o espectáculo sobre el escenario.


         A estas alturas lo que reprocho a Pepe es habernos dejado tirados al Viejo Lobo  y a mí sin  haberle podido acompañar en alguna velada nocturna en  “La Claca” , un distinguido local de Valencia, que con los años ha perdido un poco de su “genuino encanto”, en vulgo se ha “amariconado”.


         De todas maneras estoy seguro que me lo pasaría mejor nunca con ellos, vería a Pepe y al Viejo Lobo, llevándose de calle a todas las damas de la contornada y yo sería feliz contemplándolos, porque soy de las personas que disfruta viendo a sus amigos ser felices.

          Mi querido Pepe, estoy seguro que no tendría encuenta  que sólo me haya vuelto a acordar de él cuando sufro mal de amores, porque  siempre fue generoso y buena gente. Es más creo que ha sido mucho más generoso conmigo de lo que yo en cierto momento fui con él.

         En momentos así, cuando ya se han agotado las lágrimas, es cuando más necesitas desahogar tus penas, y que mejor manera que esta.

La vida nos sorprende siempre, unas veces para bien y otras para mal, pero en todo caso, siempre hay que ser fuerte, aguantar, impasible el ademán y pensar que tal vez si nos caemos es para levantarnos.

 

               Seguid con Salud. Un saludo E.

 

           

jueves, 5 de marzo de 2015

GRACIAS.



Querido S:

            Como sabe Vuecencia, me precio de mis heterónimos, pero todavía más de mis amigos, los pocos que tengo, claro. Y aunque mi querido Viejo Lobo, suele decir que los mundos reales e irreales son paralelos, pero no pueden converger porque eso sería catastrófico, creo que no siempre es así.
         
          Yo como buen facha y reaccionario, siempre había asociado a mis heterónimos con la irrealidad real y a mis amigos con el mundo real, por ello en un principio condenados a no poder rozarse so pena  de explosionar en la realidad cósmica, vulgo valle de lágrimas, bueno esto del valle de lágrimas es falso, lo se gracias a ELLA. Pero sin embargo las extrañas sinergias cerebrales que circundan este completo caos, que las más  de las veces no es más que un miserable teatrillo de vanidades y envidias poblados por pequeños burgueses decadentes y acomplejados, han conseguido no sólo que heterónimos y amigos converjan sino que interactúen.

          Y además como tengo la inmensa suerte de que mis amigos son muchísimo mejor que  yo mismo, tienen  más paciencia con ellos. Es algo verdaderamente singular. Así por ejemplo es digno de encomio como mi amado Príncipe aguanta con estoicismo y compresión las llamadas de algún heterónimo, cansino, repetitivo y desequilibrado.

          Aprovecho Sire, estas líneas para hacerle llegar ,a través de Vuecencia, mi gratitud, pero también mis disculpas a mis queridos amigos por las molestias que se les están ocasionando estos personajes, que aunque en su gran mayoría son gentes de bien, sin malicia y con una mezcla explosiva entre candidez e ingenuidad, con toda de su buena fe, hay momentos, hablo por mí, que son auténticos peñazos.

          Seguid con salud sire. Saludos E.

CODA: este domingo pasado se  han cumplicado seis años de la muerte del gran Pepe Rubianes. Se le sigue echando de menos, un beso Pepe.

jueves, 26 de febrero de 2015

MEJOR QUE NINGUNO.



Querido S:

Como sabe Vuecencia, persona leída y escrita, Manolo Vicent dijo que cuando Umbral no fue nombrado académico de la Lengua, su venganza fue la única posible, escribir mejor que ninguno.

Determinados aldabonazos en nuestra existencia, nos hacen reaccionar o hacer cosas que hace tiempo tendríamos que haber empezado a hacer. Es posible que a nuestro “común amigo” le ocurra eso, puede que rompa a escribir, rompa a llorar o mande a tomar por culo al mundo,  bueno con franqueza esto último hace tiempo que ya lo hizo, eso creo yo.

Las circunvalaciones cerebrales de nuestro “común amigo”, son difíciles de descifrar incluso para quienes nos honramos con su amistad, aunque las más de las veces sea muy complicado. Pero tiendo a pensar, que determinadas circunstancias, por supuesto relacionadas con alguna dama,  pueden hacer no que escriba mejor que ninguno, eso sólo lo podía hacer el Maestro Umbral, sino que se centre, en lo que sea, pero que al fin se centre.

          Nuestro “común amigo” como persona “modesta”, le gusta definirse como sectario, reaccionario, facha, misántropo, ateo y valencianista…. ¡ah! y romántico, no necesariamente en el mismo orden, en fin no se si es una definición, un diagnóstico, o su informe clínico de urgencias.  Después de semejante cuadro se puede esperar cualquier reacción. Pero que creo que esta vez, nuestro “común amigo”,  optara por tener una actitud más serena, tal vez por la edad, practicando un desprecio distante y respetuoso con los indignos (esto se que ya lo hace) y espero que una templanza afectiva con los justos.

          En fin ya le contaré. Recibida un saludo Sire.

                         Saludos E.
              

jueves, 18 de diciembre de 2014

CORREOS HEREJES II. LA ÚLTIMA CANASTA .

“Hemos tocado el cielo”.

   Mi amigo el facha.

Querido S:

 Disculpe que inicie esta carta con una cita de nuestro “común amigo” que fue dicha hace unos pocos días en un determinado restaurante, que fue el elegido, desgraciadamente, para hacer nuestra cena de Navidad anual, la gracia de esta frase es que el susodicho se refería al citado local en donde, digamos que el ágape en cuestión fue manifiestamente mejorable. En fin como siempre nuestro “común amigo” acertando de pleno,  como usted sabe hay personas que nunca pierden la oportunidad de decir chorradas o hacer el ridículo, y nuestro “común amigo” es el ejemplo más claro de ello, pero en su máxima expresión…. por cierto otro día le hablaré del “sobrao”.

En cualquier caso mi carta iba de otro asunto. Como ya sabe los bárbaros están tocando a la puerta, la verdad es que siempre habían estado ahí fuera, siempre habían sido la voz de su amo, los que habían vigilado el rebaño, la mano que mecía la cuna, esta “casta docente” que ha aleccionado a las sucesivas harkas estudiantiles a todos los niveles, para que de mayores sean la generación más fanática, ignorante y sectaria  de este basurero moral y social que es España, dejando a sus augustos progenitores como personas tolerantes y leídas.

Sin embargo, justo en este momento o precisamente por este momento, mi cabeza piensa en otras cosas, por ejemplo en Fernando Martín, en el accidente de coche que le costó la vida con sólo 27 años y del que se cumple un cuarto de siglo ahora. Uno piensa en su infinita ingenuidad, que todo sería diferente si tanta gente que no esta estuviera, como Andres Montes, Santiago Amon, Paco Umbral,  Pepe Rubianes, Emilio Romero, Enrique Curiel, Tip y Coll, Antonio Mingote, don Fernando Vizcaino, etc, etc, etc.  El caso es que desde hace 25 años faltaba por cerrar un círculo relacionado con Fernando Martín. Como sabe en el accidente en el que murió, también resultó herido otra persona, durante todos estos años me preguntaba como había quedado. Quería creer que no había fallecido, incluso, a pesar de mi enorme admiración por Fernando, me paraba a pensar en  la enorme injusticia que se había cometido con aquel chaval (en aquel entonces aún no tenía 30 años, un poco más mayor que Fernando), por no acordarse de él, cuando iba conduciendo bien y se vio envuelto en ese accidente. Y ha sido gracias a la revista “Gigantes del Basket” que me he enterado, que sobrevivió al accidente y que apenas le han quedado secuelas del mismo,  así que se ha cerrado ese círculo, y es por ello que quiero creer, estoy seguro, aunque yo sea un furibundo ateo, que cuando Fernando murió y llego al sitio que tuviese que llegar dejaría bien claro que aquella otra persona tenía que sobrevivir al accidente, que debía seguir viviendo , ver a crecer a su hijo y continuar con su mujer. Y también quiero pensar que fue la última canasta de Fernando, lo último que hizo quiso que fuera lo justo. En fin se ha cerrado aquel círculo que se inició de forma dramática hace 25 años, y ahora a pesar de que ya estoy viendo entrar a los bárbaros, no se porque sonrió.

Seguid con salud, Sire.