miércoles, 22 de noviembre de 2017

EL CULITO NAVIDEÑO.



Querido S:

         Imagino que Vuecencia conocerá, cierta leyenda urbana que cuenta que en cierta ocasión el gran escritor mejicano Octavio Paz convocó una rueda de prensa en Mexico DF, para desmentir que hubiera muerto, porque hacia algo más de una semana que ningún medio de comunicación mejicano hablaba de él.

         Yo pongo en duda esa leyenda, porque se, de primera mano que dirían los horteras, otra historia, esta absolutamente cierta, y también protagonizada por el maestro Octavio Paz, en la que habiendo acudido a Valencia en el año 1986 para celebrar el cincuenta aniversario del Congreso de Escritores Antifascistas de 1936, el ya maduro escritor quedo prendando de la belleza de cierta dama, bastantes años más joven que él. La señora en cuestión era la propietaria de cierta librería en el caso antiguo de Valencia y que despertó el interés de don Octavio. El caso es que dicha señora, que junto con el escritor, estaba en una charla con motivo del evento anteriormente citado, tuvo que abandonarla por otras obligaciones profesionales. Ante lo cual, Octavio Paz se acercó a ella y cogiéndole la mano, con delicadeza, le dijo, mirándola a los ojos “por favor no me diga que se va”.

         Y esto que os he contado es absolutamente cierto, lo cual tampoco significa que niegue la veracidad de la primera historia.

         Todos los genios, y por supuesto los clásicos como el insigne escritor mexicano, tienen algo de egocéntrico, hecho normal. Pero sin embargo no solamente ellos, incluso personajes o personajillos que pueden estar aún más pagados de si mismos que estos grandes genios.

         Yo, sería un ejemplo. Tengo que reconocerlo Sire, soy un fantoche, pero es que  me enorgullezco de ello, y además mi nueva faceta docente ha agudizado este defecto. Pero sin embargo a un tiempo y en calidad de escolástico impenitente que une lo material y lo espiritual, puedo experimentar a la vez pensamientos libidinosos pero también candorosos y sumo afecto entrañable.

         Os explico Sire, cuando voy por la calle y me cruzo con alguna bella señora, me tomo la molestia en mirarle sus posaderas, glúteos, donde la espalda pierde su casto nombre…su culo vamos, y lo que es más si esa parte de su anatomía es bello y hermoso, despierta en mi un sentimiento de cariño paterno-filial y pienso en la Navidad.

         Efectivamente, aunque parezca extraño asocio la Navidad con el bonito culo de una dama. Incluso en algunos momentos asoma una furtiva lagrimilla de emoción por mis ojos, aunque como Vuecencia sabe, los hombres no lloran. El caso es que me gustaría saber porque produce ese sentimiento en mi, pero en todo caso tengo que deciros que es un sentimiento bello y hermoso. Me hace recordar navidades pasadas, momento mágicos….culitos entrañables, con perdón de la expresión.

         Pero aún así, no soy más que “un pobre infeliz, que gime como una ramera”, en feliz y brillante definición del Maestro Viejo Lobo. Uno, como he dicho tantas veces en esta extraordinaria bitácora, tiene la suerte de tener amigos como el Viejo Lobo, el Señor Aspirante o el Príncipe, que, como personas íntegras y cabales, me saben bajar los humos y mantenerme a raya.

         Pero aún así, lo reconozco, algunas veces me dejo llevar por mi carácter egocéntrico, que se mira y remira en el espejo, que puede tardar más de un día en elegir la ropa que se pondrá en la siguiente jornada.

         Os voy a contar un sucedido, o anécdota. Hace unos pocos días me encontraba con el Viejo Lobo en un conocido restaurante, por cierto frecuentado por hermosas señoras. El caso es que le pedí a mi buen amigo un favor, ya que como iba a ir al cuarto de baño y tenía que pasar por un pequeño pasillo de misas y sillas, le dije a mi amigo, que por favor me mirase el culo a ver que es lo que le parecía.

         Lo sorprendente es que el Viejo Lobo me miro un instante con indiferencia, sin prestar el menor interés a semejante propuesta.

         Yo, la verdad, es que manejo varias opciones:

         1-Ya me había mirado el culo con anterioridad y  no había despertado en él la menor admiración, así que como buen amigo  prefirió mostrar indiferencia.

         2-Como en la primera opción me había mirado ya el culo, y le había parecido interesante, pero como buen amigo para no alabar mi desmedido ego, ni despertar mis bajos instintos prefirió mostrar indiferencia.

         3-Y por último, la más simple, mi querido amigo pasaba absolutamente de mis chorradas, pero como buen amigo prefirió también mostrar indiferencia para no molestarme.

         En fin Sire, como veréis elija la opción que elija,  mi amigo siempre  lo que hace lo hace por mi bien, y como mínimo nunca quiere hacerme sentir mal.

         Pues bien precisamente por eso mi ego, ya desmedido de por sí, se siente más engordado que nunca. Puedo presumir de tener un gran amigo, no sólo eso, un lujo de amigo. Por eso como don Octavio Paz en esa anécdota apócrifa, quisiera desmentir que haya pasado a mejor vida porque nadie hable ni siquiera mal de mí.

         Saludos. E.
         Seguimos sobreviviendo.
         Besos desde la guarida.


miércoles, 25 de octubre de 2017

TENGO UNA OPOSICIÓN QUE APROBAR.



Querido S:
            Imagino que Vuecencia, conocerá la célebre anécdota del Maestro Pio Baroja.
            Cuenta la leyenda que en cierta ocasión un periodista le preguntó, qué opinaba de Dostoyesvki. Y Baroja contestó “Dostoyesvki, ¡joder que tío!. Así de simple, y de profundo, frase corta, rotunda,  y además trascendente, no se por qué, en verdad, pero es así, trascendente y única.
            Son frases de difícil interpretación, pero que dichas por un intelectual y clásico de nuestras Letras, no quedan ni ridículas,  ni fuera de lugar.
            El caso es que el Maestro Viejo Lobo, ha vuelto a triunfar en su actividad laboral dentro de las Administraciones Públicas, donde trabaja desde hace casi tres décadas, porque yo califico como triunfo el conseguir su propósito de asaltar con denodado esfuerzo, pero sobre todo con una impecable brillantez las más altas cotas del escalafón funcionarial. Y su victoria viene dada por la suficiencia y la  admiración que produce en el vulgo que renuncie al enojoso oropel del reconocimiento por su eficacia en la cosa pública, en eso esta su innegable victoria.
            Por ello durante estas semanas de preparación oposística, El Viejo Lobo, ante cualquier pregunta siempre respondía lo mismo, “tengo una oposición que aprobar”, sentencia, tajante, que alguien tan ignorante y asilvestrado como yo nunca ha llegado a entender, pero que le ha servido para salir airoso de cualquier situación.  No me cansaré de repetirlo, “SIMPLEMENTE EXTRAORDINARIO”. Si le hacia mención a un determinado artículo periodístico que consideraba de su interés, contestaba  “tengo una oposición que aprobar”, que le preguntaba si había oído el comentario de mi admirado Federico “tengo una oposición que aprobar”, que alguna dama buscaba sus favores “tengo una oposición que aprobar”, que le hacia alguna recomendación sobre donde viajar “tengo una oposición que aprobar”.
            Yo, como torpe escolástico, me ha costado bastante tiempo, mimetizarme en ese Universo sublime de distanciamiento, animosa melancolía y alegre tristeza, de intelectual falsamente decadente, para así poder utilizar de forma adecuada las artes del Maestro Viejo Lobo.
            El caso es que con mi espíritu de Polichinela de saldo, y con mi mentalidad de niño inmaduro, le he cogido el gusto a la frase de marras, ¡sí joder!, yo también y además me saca de cualquier atolladero, especialmente si me hacen alguna pregunta incómoda, sobre todo en lo referente a cuitas de tipo no confesable.
            Pero lo peor no ha sido eso sino que uno de los heterónimos, en concreto Osmín, hace un uso torticero del mismo. Sire, vos sois conocedor, del comportamiento, inmaduro e infantil de este ente desvalido, como usa la palabra Amor, en cualquier tipo de conversación, sin importarle nada las consecuencias. También sabéis de los reiterados fracasos en sus relaciones con las señoras.  Su enfermizo miedo al compromiso, a perder eso que él en su fuero interno considera independencia, que lo único que enmascara es un miedo aterrador a la responsabilidad.
            Osmín pudo haber sido en el mejor de los casos y lo que en vulgo de nuestro señor Jesucristo se llamaría un “putañero sentimental”, porque en el fondo como dice el propio Viejo Lobo, no es más que un “pobre diablo” que tiene miedo hasta de sus propios sentimientos. Por cierto, que gusto siento al plagiar de forma plena al Maestro, usando no sólo expresiones habituales en él, sino que también me apropio del espíritu de sus palabras,  ya lo dijo alguien, todo lo que no es arte es plagio. Y evidentemente esta entrada, ni esta modesta bitácora son arte.
            Vos, como persona leída, conocéis lo que le dijo el gran Miguel Delibes al Maestro Umbral “Paco, es que tu escribes como meas”. Desgraciadamente yo ni escribo como meo, ni meo como escribo, en todo caso aspiro a ser un humilde bufón de corte que sigue llorando, como una ramera de baja estofa, sus penas al anochecer.
            Pero en todo caso si alguien me preguntase que opino del Viejo Lobo, sólo podría contestar “ ¿El Viejo Lobo?....joder que tio”.

            Seguimos sobreviviendo.
            Seguid con salud. Saludos E.
            Besos desde la Guarida.

miércoles, 11 de octubre de 2017

HITOS PRINCIPESCOS.

Querido S:

   Vuecencia como persona cultivada, conoce ciertas circunstancias jocosas, a la vez que curiosas de dos auténticos genios de nuestra cultura.

   Cuenta la leyenda que el Maestro Josep Pla, pensaba en su madura ingenuidad, que el régimen de Franco caería antes que el de Marcelo Caetano en Portugal, por lo que decidió enviar todos parte de sus ahorros a ese país. Pero como todo el mundo sabe ocurrió lo contrario en 1974 la “Revolución de los claveles”supuso el fin de la dictadura portuguesa, y sin embargo Franco no dejo el poder hasta su muerte en 1975. Esta fue la razón por la que Pla termino despotricando del régimen comunista de Portugal, lo que supuso que todo el progrerio casposo catalan, valga la triple redundancia, le tuviera ojeriza y nunca permitiese que el viejo Maestro obtuviese el Premio Nacional de las Letras catalanas.

   Asimismo Salvador Dalí, cuando fue a realizar su examen final en la Academia de Bellas Artes de Madrid, además de presentarse con una chaqueta de un color chillón y con una gardenia en la solapa, se negó a realizarlo diciendo que ese tribunal no lo podía evaluar ya que el sabía más que todos ellos juntos, tras decir esto dio media vuelta y se fue.

   Dos genios catalanes, del Ampurdan, es decir españoles.

   Uno incluso cuando tiene un resbalón de tipo histórico-intelectual, como es el caso de Josep Pla, sabe salir airoso del trance y otro, Dalí, monta un buen pollo a la hora de hacer un examen final.

   El Príncipe, español de pro, auténtico genio de nuestras existencias, sabe perfectamente mantener la compostura en situaciones complicadas, tanto si se trata de una caída física, como en un examen.

   Estas pasadas Navidades, tuve a bien compartir mesa y mantel con el susodicho Príncipe y otros conmilitones de similar capacidad gastronómico. El caso es que el Príncipe, como siempre, esa noche y dadas las festividades, estaba especialmente desatado en cuanto a brillantez e ingenio, por supuesto la velada se nos hizo corta y decidí llevarlo, a un conocido local, no de distracción, que si de perdición, donde la especialidad son bebidas espiritosas, aunque yo sólo tomo zumos y agua. Este local, es pulcra y profesionalmente dirigido por mi otro amigo, pues sabed Sire que yo sólo tengo dos amigos.

   Así pues resulta que este local esta cerca de mi casa por lo que tras la cena fuimos en mi coche, y lo tuve que dejar en el garaje. Ciertamente la noche no acompañaba climatológicamente hablando además se daba la circunstancia que el Príncipe había mezclado, sabiamente, y sin que sirva de precedente las bebidas que habíamos consumido en la cena, en mi caso sólo bebí vino, tinto y del bueno, como Dios manda. Mi amigo a pesar de eso como siempre mantuvo no sólo las formas si no además su brillantez conversadora, captando la atención de las damas que habían acudido al evento. Por ello cuando dejé el coche en el garaje y nos dispusimos a subir la cuesta de salida a pie, el Príncipe tuvo un pequeño traspiés, cayendo al suelo, yo por supuesto alarmado corrí en su auxilio, preocupado pero sin embargo el Maestro había salvado el trance, pues una pequeña petaca que llevaba en el bolsillo trasero había amortiguado de forma más que considerable el impacto del choque. Observad Sire, como el Príncipe astutamente siempre lleva una petaca pues a la hora de tomar, lo que coloquialmente se llama cubata, ve disminuido el correspondiente gasto pecuniario ,ya que al llevar whisky en el citado recipiente, este dispendio económico se reduce al consumo de la correspondiente Coca-Cola, en fin un auténtico genio. Pero es que además una vez que estábamos en el local de mi otro amigo, con autentica delectación por mi parte, por compartir velada con ambos camaradas, el Príncipe pidió simultáneamente una determinada cerveza y un whisky de Malta, creo recordar, porque soy un auténtico ignorante en cuanto al conocimiento de dicho tipo de bebidas, además compró un libro de la generosa biblioteca que mi amigo del local ha ido formando tras sucesivos trueques. En fin, como siempre extraordinario. Pero no queda ahí todo, tras esta demostración de onanismo espiritual y gatuno, el Príncipe a pesar de que yo, de forma previsora lo había cogido del brazo, habida cuenta que en este caso la rampa de entrada al garaje teníamos que andarla de forma descendente, pues a pesar de ello el Príncipe, sin duda alguna preso de su enorme entusiasmo dio de nuevo con sus huesos en el suelo aunque entre que yo lo sujete y el supo caer de forma adecuada los daños fueron mínimos. Triple victoria en esa noche navideña de las Letras patrias.

   Pero aún hay más. Hace unos pocos días el Príncipe acudió al segundo examen de una prueba selectiva para subir en el escalafón administrativo de nuestra amada España. Ese día habíamos quedado para comer, sin embargo a pesar de que cualquier otro estaría azorado, preocupado, o en vulgo de nuestro señor Jesucristo, acojonado, el Maestro estaba sereno, brillante, manejando con destreza los tiempos.

   Tuve el honor de acompañar al Príncipe al hecho académico-filosófico-intelectual más importante que los siglos han visto.

   El Príncipe, como un nuevo héroe clásico, despertaba el fervor de las masas que nos íbamos encontrando a nuestro paso, yo, torpemente, apenas podía fijarme en las hermosas damas que nos íbamos encontrando por el camino, ni siquiera podía compartir con él mis cuitas en el mundo del Amor, porque aunque el Príncipe, como siempre generoso conmigo, intentaba atenderme, las gentes le paraban para rendirle pleitesia. Por ello cuando llegamos al lugar del examen y mientras esperábamos, el Príncipe me abrumo con una nueva muestra de afecto y cariño hacia mi humilde persona. Vuecencia, no dará crédito a lo que os voy decir que me propuso el Príncipe, me dijo que si quería entrar en su lugar. Sólo os puedo decir que me sentí enormemente honrado, pues mi amigo quiso compartir su gloria imperecedera conmigo, quiso hacerme partícipe de ese momento de gloria de la Historia de España, nuestra Patría, nuestro honor, nuestra dicha, aquello que nadie nos puede dar ni nadie nos puede quitar.

   El Príncipe en persona me otorgo el privilegio de compartir honores.

   Os podeis imaginar, al Tribunal, un grupo de “pobres infelices” que diría el Maestro Viejo Lobo, dilucidando que nota poner a una persona con más conocimientos que todo el que pudieran tener los susodichos tribunos juntos en muchas vidas.

   Lo que es más a modo de colofón os quisiera contar, una anécdota en relación con este hecho. El Príncipe, se cruzo con uno de los miembros del tribunal, en este caso, una hermosa dama, y como el Príncipe tiene ese espíritu lúdico-hedonista-festivo, en vez de preguntarle que cuando cuando le tocaba entrar, le pregunto que cuando le tocaba.....actuar. Así, efectivamente, perdón por la redundancia tan odiada por el Maestro Paco Umbral, pues el creía en la economía del lenguaje, y en la brillantez de las expresiones. Pues como os comentaba el Príncipe, figura renacentista, o de la Grecia clásica, que por error ha ido a parar a esta época, tiene una visión solemne, festiva y en algunos casos incluso de brillantez sainetesca, de situaciones, que para otros serían de enorme presión.

   Como os decía los genios , como Josep Pla y Salvador Dalí, tienen formas inesperadas y desconcertantes de actuar en situaciones que para el resto de los mortales serían difíciles de asumir. El Príncipe supera todo esto, por eso protagoniza Hitos Principescos.

   Seguimos sobreviviendo.

   Seguid con salud. Saludos E.


   Besos desde la guarida.


domingo, 16 de julio de 2017

¡¡UN POBRE INFELIZ!!

Querido S:

Imagino que Vuecencia como persona cultivada, al contrario que yo, conocerá la anécdota que protagonizaron Terenci Moix y Josep Pla. El caso es que llevaron al entonces joven escritor a la casa de don Josep, y cuando se lo presentaron el Viejo Maestro le dijo “me han dicho que es usted maricón” y Terenci le contesto “sí para servirle”, porque el entonces, joven escritor estaba emocionado por haber despertado la admiración del Viejo Maestro.

Las últimas entradas de este terapéutico, blog han desbordado el inmenso talento acumulado por parte del Viejo Lobo, he tenido el honor de ser calificado como “pobre hombre”, por el Maestro, algo que para mi es extraordinario,algo que me emociona, porque mis innumerables fracaso en el Amor, han servido para que el Viejo Lobo, escriba mejor que nunca.

Imagino, Sire, que habréis reparado en que he escrito la palabra “Amor”, con mayúsculas, algo que ya anuncie en mi anterior post. Esta circunstancia ha despertado la justa indignación del Viejo Lobo, y lo que es más en unos de nuestros últimos almuerzos, antes de beber ninguna copa de Viña Pomal, me dijo, que no tenía lo que que hay que tener para defender que yo creo en el Amor y que por eso lo escribo con mayúsculas.

Así que Sire, no me ha quedado otra opción que escribir esta entrada en la que trato de dar lo mejor de mi mismo, un humilde mochilero de las letras haciendo frente al desafío del Viejo Lobo. He tenido que consultar con mis edecanes heterómicos, a saber, el susodicho, Polichinela y Osmin. Y aunque son diferentes caras de un mismo Universo, me han aconsejado un tanto atropelladamente, con su léxico infantil, atropellado e inmaduro, como son sus infantiles mentes, que adelante.

El Susodicho me decía, que es mejor amar y haber perdido que no haber amado, todo ello poniendo a todo volumen canciones del gran Luis Miguel.
Osmín, me comentaba, que era una buena idea esa entrada, además iba a utilizar ese argumento,en su enésima cita con alguna dama de esas que salen huyendo tras aguantar en el mejor de los casos diez minutos, con semejante personaje, entrañable, pero personaje que tendría que ser de ficción, pero que por desgracia es absolutamente real.

Polichinela, el más vitalista y dinámico de los tres, me dijo que por supuesto, que hay que defender lo que sea en relación con el Amor, con tal de que tengamos derecho a decir una sola palabra de nuestro libreto, ante la dama en cuestión, y lo que es más aunque no nos dejasen declamar una sola cita de nuestro diálogo, siempre hay que estar en el escenario, retirando los decorados del anterior acto para pasar al siguiente, la cuestión es estar.

Como veréis, mis heterónimos me han puesto fácil, la decisión, siempre tan contradictorios en su coherencia, porque el Amor, es contradicción, entre lo instintivo y lo real.

Por otro lado también las opiniones al respecto que me han dado el señor Romaguera, y el señor Aspirante, me han terminado de convencer. El primero, Romaguera, el más prosaico, dice que no hago nada por el Amor que sólo hablo “boquilla”, pero nunca en la práctica. Por otro lado el señor Aspirante, directamente dice que soy doblemente insensato, porque hablo con doble ligereza del Amor, porque no lo conozco, y lo que es peor no quiero conocerlo.

También estas dos opiniones contrarias a mí me han animado a hablar del Amor con mayúsculas.

Sire, soy un profundo escolástico, que piensa que todo en este mundo y lo que es más el mundo se divide entre lo espiritual y lo material, pero siempre predominando lo espiritual, que es el verdadero motor de la Humanidad. El perfecto compendio y mezcla de todo este es el Amor, es un sentimiento, pero también es una actitud. El Amor, es el único concepto que encarna el ideal escolástico, no se engañe Sire, es así, el romanticismo no son más que ideas de saldo, edulcorantes, engañabobos frente a lo que es el Amor. Porque tenéis que existir que solo existe un Amor, somos pocos los que estamos en su secreto, en su verdadero significado, sólo podemos hablar del Amor, aquellos que lo conocemos, para lo bueno y para lo malo.

Y el Amor, es tan maravilloso, que quien lo conoce, verdaderamente, puede hablar del mismo sin tapujos, da lo mismo, que sea mendigo, que príncipe, proletario que capitalista, sabio o ignorante, incluso alguien aún menos que un ignorante, un “pobre infeliz”, como yo, como acertadamente me definió el Viejo Lobo. Decía el Maestro Boadella que el teatro es un oficio de “putas, maricones y cabrones”, pero en el que las putas son Vírgenes, los cabrones héroes y los maricones hacen de don Juan. Pero sin embargo en el Amor, y estaría de acuerdo conmigo el gran Boadella, todo es real, nada es falso, lo que se hace por Amor, es verdadero, los personajes de ese Universo son lo que dicen ser.

Eso es el Amor, lo mismo y lo contrario, la tristeza y la alegría a un tiempo, el éxito y el fracaso con pocos segundos de diferencia, todo es real y verdad, como decía Lope, eso es el Amor quien lo probó lo sabe.

Y desde esa infinita generosidad que tenemos los que conocemos el Amor, ofrecemos nuestro humilde magisterio a quienes lo quieran conocer. Igual que Terenci Moix le dijo al Maestro Josep Pla que efectivamente era maricón “para servirlo”, le digo al Viejo Lobo, al Señor Aspirante y al Señor Romaguera, que aunque tienen una sabiduría inabarcable incluso en el ámbito del Amor, que este “pobre infeliz”, les iluminará torpemente en el Universo, infinito, extraordinario, hedonista, idealista del Amor.

Seguid con salud.

Besos desde la guarida.

Saludos. E.

miércoles, 12 de julio de 2017

SIMPLEMENTE EXTRAORDINARIO.



 
Querido S:

Vuecencia, como persona instruida que es, recordará aquella definición de un democristiano que hacía el gran Pio Cabanillas “es alguien que se levanta a las siete de la mañana, a las ocho va a misa, y el resto del día hace putadas”, algo verdaderamente extraordinario, cuando el propio Pio era un democristiano, también me viene a la cabeza otra frase suya “la política es tan complicada que ya no se si soy de los nuestros”. En fin un cerebro privilegiado, que decía alguna que otra boutade como buen gallego, pero que siempre quedaba brillante y lo que es más, no siendo un intelectual, era aceptado por todos.

El caso es que mi anterior entrada, en algunos aspectos no dire que era manifiestamente mejorable, pero que podía haber sido aún mejor, el caso es que el Viejo Lobo, hizo un comentario, “simplemente extraordinario”, que como en otros casos tenía mayor calidad y entidad que mi propia entrada. El Maestro pergeñó, en una pocas lineas, un verdadero tratado de filosofia humana, al contrario que la entrada perpetrada por mí, frutos de las enseñaciones de un descerebrado romántico, como soy , y al que no le interesa en absoluto el mundo real, salvo para lo estrictamente necesario, bueno creo que más que el mundo real lo que no me interesa es gran parte de la gente que hay en él.

Pero Sire como os iba diciendo, el comentario del Viejo Lobo, esas lineas escritas en poco tiempo y de forma rápida, demuestran su brillantez, su inteligencia, aunque el noventa por ciento de su contenido es erroneo. Se hace mención a que somos miedosos ante el Amor (permitidme que a partir de ahora la palabra Amor se escriba siempre en mayúsculas en esta modesta bitácora), que en verdad huimos de él, en roman paladino que nos acojonamos, que corremos más rapido ante él que los mozos que van delante de los astados en San Fermín, que somos inmaduros, que cuando olemos a compromiso, nos atemorizamos, bueno hay una parte que no entiendo bien, eso de que sólo nos interesa la realidad cuando es al reves, salvo en el caso del Amor, porque el Amor existe, es real, pero no tangible.

El Viejo Lobo, es persona culta y además refinada, en ciertas cosas gato calvinista, pero en otras un auténtico Quijote del dandismo. Y cualquier persona que leyera su comentario a mi anterior entrada pensaría que nos esta abrocando, cuando es todo lo contrario. El Viejo Lobo, sólo muestra su talento y brillantez a aquellas personas que merecen su confianza y sobre todo su cariño y afortunadamente yo soy uno de ellos, y por ello hace una fabulación recreada de la realidad sentimental en la que vivimos.

Imaginad Sire, como me siento de halagado, que me encantaría que todas las flaquezas o más bien defectos pecaminosos que nos achacan fueran ciertas, porque estan descritos de forma tan brillante e ingeniosa, que una persona tan ególatra, como yo, y que salvo el muerto en el entierro, le gusta ser el niño en el bautizo, y sobre todo el novio en la boda, pero en este último caso sin banquete por supuesto, que siempre es caro, se sentiría halagado.

Así es Sire, igual que os desmiento ciertos defectos, brillantemente retratados por el Viejo Lobo, os tengo que reconocer otros, porque soy impostado, incluso cursi,lo que es más me encantaría ser un cursi Radeztky, el Maestro Alfonso Ussia se refiere a este tipo de cursi en su tratado de la cursileria. El caso es que el cursi Radeztky es aquel que el primer día del año viendo en la televisión el concierto de año nuevo en Viena cuando suena la Marcha Radeztky no puede refrenarse y dirige de forma imaginaria, con un leve movimiento de sus brazos la orquesta y deja escapar una furtiva lagrimilla.

Sire, en la intimidad de este blog, os tengo que reconocer una cosa, en algunos momentos, es decir en algún día de Año Nuevo, yo he sido un cursi Radeztky, y utilizo esta hecho como prueba de descargo ante las acusaciones del Viejo Lobo de que no creo en el Amor y que soy desahogado, esta es una prueba irrefutable de lo contrario.

En fin Sire seguiremos luchando por el Amor, y seremos felices siempre que recibamos brillantes reproches, realizados con el empaque propio de un heroe de nuestro tiempo como es el Viejo Lobo.

Desde luego yo no me levanto a las siete si no antes para ir a trabajar, no voy a misa, y no hago putadas ni a quienes se lo merecen. Lo que si que he llegado a la conclusión que ciertas cosas de la vida son tan complicadas que ni yo mismo se si soy de los mios. En fin simplemente extraordinario.

Seguid con Salud.

Besos desde la guarida.

Saludos E.


domingo, 9 de julio de 2017

UN DESAHOGADO.

Querido S:

Imagino que Vuecencia conoce la cita del Maestro Cela “al amigo hasta el culo, al enemigo por el culo, y al indiferente la legislación vigente”. Siempre me ha admirado la rapidez mental de estos intelectuales capaces de armar a la mínima una frase brillante, circunstancia que a gilipollas, idiotas y demás ralea, entre la que por supuesto me cuento, nos cuesta un mundo.

El Señor Romaguera, no es un amigo, esta un estadio superior, como el Viejo Lobo o el Señor Aspirante, es un lujo. Como toda esa caterva de intelectuales, pueden decir lo que quieren, como quieren, y además a quien quieren sin que tengan problemas.

Asi por ejemplo el Señor Romaguera puede proponerle a una señorita que le enseñe sus pechos, por una simple apuesta, pero puede realizar dicha proposición a la citada señorita de tal manera que esta se puede sentir honrada, y lo que es más y en el fondo estoy seguro que es por amor. Si el amor ese sentimiento maravilloso, aunque como dice el Maestro Savater no podamos hacer nada por la persona amada, simplemente amarla.

Pues sin embargo el Señor Romaguera , desde un punto de vista intelectual puede ir despertando la admiración entre las damas, y luego encima negarlo, con un enorme cinismo, como si no fuera con él.

Pero sin embargo Sire, lo peor no es esto si no que estos intelectuales tan admirados por mi , tienen un doble rasero....un doble reglamento que se aplica según la persona. Como os había comentado antes “ellos” pueden hacer y decir lo que quieran, pero sin embargo nuestro “amado heterónimo” Osmin, por ejemplo no. Sin ir más lejos hace unos pocos días me encontraba almorzando con los dos susodichos (heterónimo e intelectual), cuando Osmin, que como bien sabeis, persona soltera, y en algunos casos un tanto ligero en sus apreciaciones, le pedía consejo al señor Romaguera, pues le quería declarar su amor a una “hermosa señorita” que diría el gran Joaquin Soler Serrano. Pues bien nuestro “entrañable” Osmín, planteaba la propuesta ante la dama con el libreto propio de un caballero galante del Siglo XIX, es decir con palabras rebuscadas, pero dentro de un mensaje rotundo que no dejase la menor duda de que quería decirle a la dama que sentía una enorme atracción por ella, por lo que pedía consejo al Señor Romaguera y este ante mi sorpresa le dijo al incauto heterónimo, que no podía decirle eso a la señora en cuestión porque la iba a asustar, y a partir de ahí el Señor Romaguera perjeño un discurso-relato, con introducción nudo y desenlace, en el que le decía a Osmin que era un desahogado, porque solamente un desahogado podía hablar de forma tan ligera de un sentimiento tan profundo e importante como el Amor (sí, con mayúsculas, joder), que el susodicho hablaba tanto de eso como de otras cosas trascesdentes de forma superficial y frívola.

La verdad es que Sire, os tengo que reconocer, una cosa, creo que en parte tiene razón el Señor Romaguera, porque aquí también os quería contar otra circunstancia en que nuestro pequeño Osmín, tambien tuvo una actitud desconcerstante. Os cuento, resulta que nuestro heroe como siempre estaba almorzando conmigo y en este caso con el Viejo Lobo, el lugar de nuestro almuerzo es un bar-restaurante del que somos asiduos desde hace años, por lo que se ha generado una enorme, pero por supuesto respetuosa confianza con algunos de los camareros que trabajan allí. El caso es que esa mañana tan solo había otros dos clientes, también habituales, y Tancredo, el eficiente camarero, y cachondo integral, y con esa esponteneidad propia de nuestra amada España, que aparece descrita en algunas obras de teatro como las de los hermanos Álvarez Quintero, dijo “ahora que estamos en confianza....a ver cuando nos vamos de putas”, y de repente de forma automática, rápida, instintiva, nuestro Osmín respondio en voz alta y solemne “¡yo no creo, en el sexo sin amor!” ante semejante exclamación el Viejo Lobo lo mando a esparragar, echándole en cara que dijera esas cosas delante de la gente.

Y aquí es donde voy observad ese doble rasero de los intelectuales que reconocen la rapidez mental del Maestro Cela cuando habla de amigos, enemigos e indiferentes, pero sin embargo reprochan la misma actitud de nuestro heterónimo Osmin. Puedo estar de acuerdo con el Viejo Lobo o con el señor Romaguera que efectivamente nuestros “múltiples heterónimos” como el citado Osmín o Polichinela de saldo, tienen verdaderos problemas a la hora de ubicarse en este Universo mundo, más que nada porque les importa un bledo, y lo que es peor les toca tratar casí todos los días con gilipollas amateurs, que como sabeis Sire, son los peóres, como os decía ambos “personajes” sueltan de vez cuando frases que sorprenden, incluso, sin duda, contagiados por el ambiente laboral, rozan la gilipollez, pero de ahí criticar, aunque sea de forma acertada, sus opiniones en cuanto hablan de determinados sentimientos me parece un tanto excesivo.

En todo caso os aseguro que tanto el señor Romaguera, como el Viejo Lobo, y el señor Aspirante, aplican con nuestros entrañables heterónimos y conmigo mismo, la máxima del Maestro Cela, “al amigo hasta el culo”.

Seguid con salud.

Un beso desde la guarida.

Saludos.E.


lunes, 17 de abril de 2017

UN PUTERO ILUSTRADO.

Querido S:

Vuecencia como persona instruida, imagino que habrá leido la novela del Maestro Cela “San Camilo, 1936” publicada en 1969, con una dedicatoria poco conocida, suprimida en las ediciones posteriores al año 1975.

“A los mozos del reemplazo del 37, todos perdedores de algo: de la vida, de la libertad, de la ilusión, de la esperanza, de la decencia”.

“Y no a los aventureros foráneos, fascistas y marxistas, que se hartaron de matar españoles como conejos y a quienes nadie había dado vela en nuestro propio entierro”.

Como se puede observar dedicatoria politicamente incorrecta, en la que se refiere a esos jóvenes, como el autor en esa época, apenas niños que con menos de veinte años fueron mandados al matadero tanto por fascistas, como por comunistas, en fin dos lamentables alternativas, la mala, el fascismo y la dictadura franquista, y la peor una dictadura comunista representada por, la ya en esa época, ilegítima Segunda Republica, convertida en una sórdida zahurda estalinista, en la que los sicarios españoles del bolchevismo practicaban con enorme ferocidad la violencia y el terror, además de con el bando contrario, también, y con más saña con el propio.

El caso es que el Maestro Cela retrata entre otros ambientes de ese momento histórico el de la casas de lenocinio, y las opiniones de los personajes de variado pelaje que por allí pululaban. Este es un universo curioso, bueno más que curioso es curiosa la forma en que los clásicos han hablado de ese tipo de locales.

Uno de ellos sería, por supuesto el señor Romaguera, persona pero que bien podría ser personaje, pero desde luego nunca personajillo, culta y decadente a un tiempo, podría pasar por pérfido burgués de provincias, pero sin embargo ha sido un brillante conspirador de causas revolucionarias, con inadecuados compañeros de viaje.

El señor Romaguera es de pocas sentencias, pero muy categóricas, recuerdo en cierta ocasión, que me hizo constar que a la hora de mantener relaciones íntimas de índole sexual, nunca utilizaba los preceptivos medios profiláctivos, tan necesarios para prevenir cualquier tipo de contingencia no deseada, vamos que como diría Marianíco el corto, “follaba sin condón”. Y aquí Sire es donde os quiero comentar ese desahogo (esto es plagio y lo siguiente también), en que siempre cae el señor Romaguera, porque habla de ciertas cosas con la osadía típica de quien maneja palabras con la misma ligereza que ciertos conceptos. Porque para alguien como yo, que cree en el Amor, con mayúsculas, como siempre, pero en todo tipo de Amor, desde el mas pagano, impio y hedonista, hasta el más religioso y sacro, no se puede decir de forma ligera que uno mantiene relaciones íntimas sin preservativo, pero no sólo eso sino además decirlo con chuleria y suficiencia, como perdonando la vida a quienes le rodean. Llegado este punto también os tengo que reconocer, que el no practicar de forma habítual o de forma no satisfactoria relaciones íntimas puede producir trastornos del humor, o como diría, volviendo a nuestro admirado Marianico el corto “el follar poco o mal, pone de mala leche o más bien de mala hostia”, la verdad es que esa certeza escolástica, es a la que llego cada vez que estoy en el trabajo y trato con gran cantidad de compañeros y compañeros, hay que ser igualitario en el uso del lenguaje, bueno en esto no sólo en el trabajo, estoy por deciros que eso en España abunda, en conocidos, saludados y aledaños, nunca en los amigos por eso son amigos precisamente.

Pero sin embargo a pesar de todo ello, el señor Romaguera, habitual visitante de casas de lenocinio, lleva una pulcra y rigurosa organización a la hora de mantener el correspondiente fornicio en esos lugares, pues va un día determinado a la semana y además la meretriz siempre es la misma, así pues nuestro heroe tras el correspondiente desfogue y posterior pago del correspondiente estipendio por los servicios prestados, regresa como cualquier español de bien y que se viste por los pies a su morada, como persona decente y temerosa de Dios que es, santificando las fiestas en compañía de su propia, Dama extraordinaria por otro lado, y cumplir con sus obligaciones de padre modelo y marido ejemplar.

En fin Sire, el señor Romaguera no sería un entrañable putañero, vocablo para mi especialmente querido, sino un putero ilustrado, no un putero cualquiera sino uno ilustrado, que da raigambre a la utilización como usuario del segundo oficio más antiguo del mundo, porque el primero es el de alfarero.

Seguid con Salud.

Saludos E. Besos desde la guarida.

Seguimos sobreviviendo.