De quince a veinte es niña; buena moza
de veinte a veinticinco, y por la cuenta
gentil mujer de veinticinco a treinta.
¡Dichoso aquel que en tal edad la goza!
De treinta a treinta y cinco no alboroza;
mas puédese comer con sal pimienta;
pero de treinta y cinco hasta cuarenta
anda en vísperas ya de una coroza.
A los cuarenta y cinco es bachillera,
ganguea, pide y juega del vocablo;
cumplidos los cincuenta, da en santera,
y a los cincuenta y cinco echa el retablo.
Niña, moza, mujer, vieja, hechicera,
bruja y santera, se la lleva el diablo.
FRANCISCO DE QUEVEDO.
Son legión
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Hoy, mi admirado Javier Gómez de Liaño me hace la merced y el honor de
dedicarme su columna en Libertad Digital. “A Santiago González,
coleccionista de to...
Hace 5 días

1 comentario:
Molt Bo! ^_^
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