martes, 14 de agosto de 2012

ENTRAÑABLE MEDIOCRIDAD.




Según leí hace tiempo hay tres tipos de mediocres, los que nacen, los que se hacen y a los que la mediocridad le cae encima. Yo, como mediocre que soy, no se exactamente en que grupo encuadrarme, aunque pienso que estaría más bien en el tercero.

Es imposible que la enorme mediocridad que atesoro sea de nacimiento, por eso creo que simplemente esta me ha caído encima y ante ello no puedo hacer nada. Es muy complicado que una misma persona no sepa cambiar una rueda o que hasta hace poco tiempo no supiera lo que es el IBEX o que no acabe de entender lo que es la prima de riesgo, o que a lo máximo que llegue en habilidades caseras relacionadas con la electricidad sea a darle a la llave de la luz o apretar una bombilla, o que hasta que me lo dijo el Viejo Lobo no supiera lo que eran las trompetas.

En fin una pena, me ha arrollado la mediocridad y no he podido reaccionar, tal vez  necesite otros cuarenta años para solucionarlo. Pero esta mediocridad no ha sido elegido, digamos que me ha sobrevevenido y desde luego no culpo a nadie de ella, y lo que es más intento no dañar a la gente como consecuencia de ello.

El caso es que puedo hablar con pleno conocimiento de causa del universo mediocre. Por ello creo que hay un cuarto grupo o tal vez subgrupo dentro del de los mediocres que se hacen, y es el de aquellos que aunque les persigue la brillantez ellos no se dejan atrapar.Pero en ambos casos estos personajillos además de mediocres son miserables.  Digamos que además de su mediocridad también se caracterizan por su miseria humana, es posible que ésta no sea más que una degeneración de aquella. Pero a pesar de ello, no se por qué, siento un extraño candor o directamente cariño hacia ellos. Supongo que cualquier otra persona, que tuviera dos dedos de frente y que no fuera un descerebrado como yo, por ejemplo mi amigo Lamela, no lo entendería. Se preguntaría qué como es posible que sienta afecto por gentuza que culpa de la mediocridad propia a otros, que son incapaces de trabajar con la mínima eficacia, que su triste vida profesional no es más que reflejo de su patética vida personal, amargados que intentan a amargar a aquellos que no son como ellos.

Lamela, también podría decir que es increíble  que los soportase, teniendo que trabajar con ellos cada día, con lo que ello conlleva de aguantar su incapacidad profesional, su cambios de humor, su poca educación, en definitiva su triste presencia que no molesta pero enturbia el ambiente. Pues a pesar de todo eso, en el peor de los casos siento lástima, sí, aunque incluso y como una muestra más de su espíritu miserable traten de amargar y molestar a quien al contrario que ellos, o en comparación con ellos, es brillante en el ámbito profesional y humano en el personal.

Esta mediocridad, buscada y trabajada concienzudamente es la que predomina  en nuestra querida España y en nuestro querido mundo, en todos los ámbitos. Ellos y ellas han sido siempre así, y lo serán hasta que se mueran….o puede que ya lo estén hace tiempo y de ahí venga el hedor putrefacto que dejan a su paso.

Todo ello según Lamela,claro.


4 comentarios:

Candela dijo...

Si Pascualone Sala leyese tu entrada, la neurona le haría un cortocircuito :D:D

EL FRANCOTIRADOR dijo...

O a lo mejor me acusaba de desacato a la autoridad.Aunque personajes tan siniestros como ese se merecerían calificativos muchos peores.

El Viejo Lobo dijo...

Sí señor Francotirador es usted un mediocre. Yo tampoco sabría encasillarle en una de las tres categorias. Pero de lo que no tengo ninguna duda, que usted un mediocre brillante y maravilloso. Y no se preocupe por sus neuronas. La única que le queda le funciona disparatadamente, que es la única manera sensata de sobrevivir en este asqueroso mundo.

Y respecto a Lamela no me resisto a citar un pasaje de El Arbol de la Ciencia de Baroja: "Lamela creía en el amor y en Dios; pero esto no le impedía emborracharse y andar de crápula con frecuencia. Según él, había que dar al cuerpo sus necesidades mezquinas y groseras y conservar el espíritu límpio."
Sabias palabras, sin duda.

EL FRANCOTIRADOR dijo...

VIEJO LOBO:

El gran Lamela,alguien tan sabio como usted,y que como nosotros,prefiero buscar el lado hedonista de este perro mundo.Gracias y un abrazo.